Un robot barman capaz de servir cócteles a los clientes

Un robot barman capaz de servir cócteles a los clientes

Dicen que preparar un cóctel es un arte. Los auténticos bármanes estudian años para conseguir despuntar entre la competencia. Es probable que te hayas quedado perplejo con la habilidad de algunos camareros preparando un coctel a un cliente. Pero hoy en día, ya no se trata solo de una habilidad humana. La tecnología no hace más que sorprendernos y ya existen un robot barman que se atreve a retar a los humanos en cualquier tipo de destrezas manuales y artísticas.

En los últimos años, la robótica está experimentando una enorme revolución. Sus servicios no solo se están centrando en el sector industrial; están ampliándose hacia otros ámbitos de la económica como el sector hostelero. Tener un robot en casa no es algo que nos sorprenda. Ya existen maquinas que nos preparan el café a diario, otras que se dedican a barrer o a fregar por nosotros, o incluso a preparar la comida a aquellas personas que no son tan hábiles cocinando.

Pero, ¿te imaginas ir a un bar y que te atienda un robot? Aunque cueste creerlo, esto ya es una realidad. Todo surgió de la mente de Carlo Ratti, un ingeniero italiano y profesor del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). En 2013 desarrollo un proyecto de robótica cuyo objetivo no era más que un experimento social. Su idea principal era estudiar cómo se relacionaba la gente en situaciones sociales donde estaba presente la Inteligencia Artificial.

Un escenario cada vez más presente

Para poder llevar a cabo esta misión, se le ocurrió crear un robot capaz de sustituir al clásico barman de toda la vida. No fue hasta 2019 cuando su invento se popularizó y fundó Makr Shakr, una empresa especializada en desarrollar robots barman. A mediados de año, el rumor no hacía más que correr por las calles de Londres y la gente se arremolinaba en torno a un coctelero que poco tenía que ver con el estereotipo que estamos acostumbrados a ver. Bautizado con el mismo nombre de la empresa que le dio vida, este robot barman causó furor entre los clientes de aquel bar.

Lo que comenzó como una idea de acercar la digitalización y la automatización a los bares, acabo siendo un completo éxito entre sus visitantes. Y esto se consigue empleando componentes basados en el Internet de las cosas (IoT). Este concepto se define como una agrupación de dispositivos interconectados a través de una red, donde pueden interaccionar entre todos ellos. Se puede incluir en objetos cotidianos como electrodomésticos o, en este caso, robots.

Rapidez, precisión y fiabilidad, estos robots lo tienen todo. Aunque les falta una característica que los diferencia notablemente con los humanos; la cercanía. Sus brazos mecánicos son capaces de servir más de 80 cócteles por hora con hasta 158 licores distintos. Prepara y sirve con la mayor exactitud cualquier bebida en cuestión de segundos. El funcionamiento de estos bármanes robotizados es muy sencillo y, como no, muy tecnológico. A través de una app, los clientes pueden ver el menú de bebidas, realizar el pedido y efectuar el pago. Es increíble cómo la robótica puede llegar a alcanzar límites inimaginables hace unos años.

La propia compañía asegura que es una opción acertada ya que, actualmente “los clubes aún luchan por ofrecer una solución segura para mezclar bebidas, el barman robótico actúa como un cambio de juego, lo que permite a los visitantes echar un vistazo al futuro de la industria hotelera«.

La Inteligencia Artificial y la robótica han llegado para cambiar este panorama. Con este producto, la finalidad que tienen las empresas es animar a la gente a pensar que, estas nuevas herramientas tecnológicas son la tendencia actual en la robotización. Además, es una manera de acercar la cuarta Revolución Industrial a la sociedad.

En Vacolba estamos seguros de que la robótica va a formar parte de nuestro futuro; aunque ya sea un escenario muy presente. Ya hemos hablado de ello en otras ocasiones en nuestro blog. El sector de la restauración aún está muy poco explotado por la robótica. Pero es posible que, en unos años, sea un robot el que nos sirva una cerveza o el que nos traiga un plato a la mesa de un restaurante. Aunque aún sean proyectos en prueba, o con una baja aplicación, poco a poco su adaptabilidad será más amplia y, los robots, se convertirán en un ciudadano más como cualquier otro.

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